El Hábito SÍ hace al monje

El hábito  SÍ  hace al monje
Una perspectiva para el Crecimiento Personal y Productivo
 
¿Qué el hábito no hace al monje?!
¡Pues yo creo que sí!! Y voy a explicar porqué.
 
Desde chico, siempre escuché con atención el refranero popular.
Con el tiempo comencé a descubrir que buena parte no tenía vigencia, en algunos casos era contradictorio, y finalmente, descubrí que muchos dichos iban en contra de la filosofía de vida que yo quería vivir.
 
Veamos unos cuantos ejemplos de refranes contradictorios entre sí:
 
Al que madruga, Dios lo ayuda.
No por madrugar amanece más temprano.
 
El que ríe de último ríe mejor.
El que pega primero, pega dos veces.
 
La pluma es más fuerte que la espada.
Una acción dice más que mil palabras.
 
El que mucho abarca poco aprieta.
No pongas todos los huevos en la misma canasta.
 
Más vale pájaro en mano que cien volando.
El que no arriesga un huevo no tiene un pollo.
 
Pues bien, con estos y otros ejemplos llegué a la conclusión de que el refranero popular no era como se decía, “sabiduría” popular.
 
Otros refranes no ayudan mucho a la filosofía del mejoramiento personal:
“Loro viejo no aprende a hablar”. Promueve abandonar la idea de aprender cosas nuevas en la edad adulta. En su lugar deberíamos repetir que “Siempre somos suficientemente jóvenes cuando tenemos la voluntad de aprender”.
 
“Árbol que nace torcido, nunca su rama endereza”. Así que si alguien había formado un mal hábito en su juventud, después no podría corregirlo. Afortunadamente no es cierto y pude romper el refrán y el mal hábito del tabaco, entre otros.
 
En el Chavo del 8 encontré un aliado maravilloso. Su habilidad para cruzar los refranes y dichos me ayudó mucho a desmitificar la supuesta sabiduría del refranero popular.
 
Hasta que llegó el refrán que dice que “EL HÁBITO NO HACE AL MONJE”.
 
Algo no encajaba, hasta que me di a la tarea de buscar el significado de la palabra HÁBITO en el Diccionario de la Real Academia. La primera respuesta no me interesó mucho.
 
La segunda respuesta decía: MODO ESPECIAL DE PROCEDER O CONDUCIRSE ADQUIRIDO POR REPETICIÓN DE ACTOS IGUALES O SEMEJANTES, U ORIGINADO POR TENDENCIAS INSTINTIVAS.
 
Basándome en esa definición, me dije: o sea que EL HÁBITO SÍ HACE AL MONJE.
 
Los monjes se caracterizan justamente por sus hábitos de mesura, vida monástica marcada por la austeridad, la oración, la contemplación y la meditación. ESOS SON SUS HÁBITOS. ¡Son justamente los hábitos los que hacen al monje!
 
Me quedo con este enfoque: Son los hábitos los que definen al monje.
 
Llegado a este punto, me refiero a la importancia de los hábitos:
LOS HÁBITOS DEFINEN NUESTRO FUTURO.
 
Si una persona ha desarrollado el hábito de gastar más de los que gana, el futuro será indefectiblemente la quiebra.
 
Si una persona tiene el hábito de realizar sus actividades según lo planeado, logrará sus metas y sus propósitos satisfactoriamente.
 
Si una persona ha creado el hábito de posponer sus tareas, muy pronto se verá desbordada por las acciones acumuladas, tendrá un elevado nivel de estrés y estará incumpliendo todos sus compromisos.
 
Si una persona tiene como hábito llevar una alimentación sana y balanceada tendrá como resultado una buena salud y todos los beneficios que ello conlleva.
 
Si una persona ha desarrollado el pésimo hábito del pesimismo, siempre estará deprimido y sin energías para emprender acción por sus sueños o por sus objetivos. Pero si una persona ha desarrollado el optimismo como un hábito permanente, siempre tendrá la actitud correcta para afrontar las situaciones difíciles y los retos de la vida.
 
 
Cómo cambiar los malos hábitos
 
El tema crítico sin lugar a dudas, está en los malos hábitos que tenernos arraigados, nos gustaría cambiar y no sabemos cómo hacerlo.
 
Así que a continuación quiero presentarle algunas recomendaciones de carácter práctico para cambiar los hábitos nocivos.
 
1. Comience por identificar los hábitos que desea cambiar. Algunos son difíciles de detectar, pues estamos tan inmersos y familiarizados con ellos que no nos parecen malos hábitos. De cualquier manera, este es el comienzo.
 
Establezca cual es el hábito que desea cambiar y póngalo por escrito. Mida las consecuencias si continuara con ese mal hábito que ha identificado. Es probable que las consecuencias no se vean a corto plazo, sino que se reflejen muchos años después.
 
Ejemplos:
•    “El mal hábito que deseo erradicar es el sedentarismo”, o
•    “Deseo dejar de comer comida chatarra” , o
•    “Deseo dejar de ver tanta televisión”.
 
2. En segundo lugar, establezca el nuevo hábito que desea establecer. Con frecuencia, el nuevo hábito que desea plantar es sencillamente lo contrario de lo que señaló en la primera instancia.
 
Para los ejemplos mencionados, podrían ser:
 
•    “Comenzar un programa de ejercicios”, o
•    “Comenzar una dieta balanceada y sana”, o
•    “Comenzar una actividad diferente a la televisión (y definir cuál)”.
 
3. El tercer paso es escribir los beneficios que le representarán esos nuevos hábitos. Estos beneficios vienen a representar las motivaciones propias que servirán para sostener el nuevo hábito.
 
Siguiendo con los mismos ejemplos, podría ser:
“Comenzar un programa de ejercicios ayudará a mantenerme en forma, sentirme más saludable, eliminar exceso de peso, tener una mayor energía durante el día, tener mis neuronas más atentas, tener una mejor apariencia física, etc.”
 
Bueno, no dudo que Usted se encargará de terminar los ejemplos y construir todo el ejercicio, según sea su caso particular.
 
4. La clave fundamental: TOMAR ACCIÓN.
De nada sirve que usted sepa lo que debe hacer y los beneficios que ello representaría si lo hiciera si no pone manos a la obra.
 
Para que la puesta en marcha resulte mas llevadera y efectiva, viene bien la Prueba de 30 días, sugerida por Steve Pavlina, (ver http://bit.ly/BAxyx).  Con este recurso no nos sentimos abrumados con el compromiso atemorizante de un nuevo hábito por el resto de la vida. Sencillamente, usted decide ponerlo a prueba durante 30 días y después estaría en libertad de suspenderlo.
 
La idea de este recurso es seguir la práctica de compra de software o de ciertos equipos, o de una mascota, que los recibimos por 30 días de prueba y después somos incapaces de devolverlos y terminamos comprando la versión avanzada del software o la máquina y la mascota con la parentela, sus juguetes y el alimento.
 
La Prueba de los 30 días, tiene evidentes beneficios de carácter práctico:
 
•    Luego de 30 días se han puesto bases importantes para establecer el nuevo hábito, por lo cual continuar resulta más sencillo de lo que significó el esfuerzo inicial.
•    Se tiene la experiencia directa de vivir 30 días con el hábito que deseamos introducir o alejados del hábito que deseamos eliminar, según el caso.
•    Nos brinda la confianza de saber que sí podemos vivir de otra manera.
•    Se logran 30 días de resultados, que pueden reforzar por sí solos la decisión de continuar otro lapso de tiempo similar.

Finalmente, la prueba de los 30 días se puede convertir en un divertimento y no en una tortura angustiante.

Si decidimos comenzar a cambiar los hábitos negativos y reemplazarlos por los hábitos que nos harán crecer, es hora de tomar papel y lápiz para trazar la ruta.
 
Mi sugerencia final: ¡COMIENCE AHORA MISMO!
Empiece por romper el hábito de dejar para después las acciones que elevarán su vida!
 
Autor:
Leonel Vidal Díaz,
Conferencista, Coach
www.LeonelVidal.com

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Comentarios: 4
  • #1

    Zulma Bustamante (sábado, 21 julio 2012 20:04)

    Lindo artículo Leonel, además invita a poner en práctica ahora mismo lo que deseamos mejorar o cambiar y esa clave es en la que la mayoría fallamos! Gracias por compartir sus conocimientos. Un abrazo!

  • #2

    Jesus Hernandez (lunes, 23 julio 2012 12:55)

    Cordial saludo, Leonel. Hace un tiempo asistí a una maravillosa conferencia que hizo en Lima y desde entonces quedé "tocado" por todo lo que me ayude a crecer personal y laboralmente. Hoy descubrí cambios es su página web, poniendo inclusivo películas motivadoras. que bien!
    No quiero felicitarlo, sino agradecerle por eso. Su pagina está cada vez mejor. Espero que vuelva pronto a Perú.

  • #3

    Freddy Mendez (lunes, 08 octubre 2012 09:17)

    Exelente el analisis de los refranes yo creo que desde el punto de vista como lo ves estoy de acuerdo pero las personas no lo ven desde ese lado lo ven de lando mas generico y no siempre se adecua para todas las personas un saludo.

  • #4

    Juan Carlos (miércoles, 09 julio 2014 18:52)

    Leonel , a poner en práctica lo aprendido , excelente taller el de hoy...